Trabajadores agrícolas

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“Cada vez que nos sentamos a disfrutar las frutas, granos y verduras de nuestra buena tierra, recordemos que provienen de la labor de hombres y mujeres y niños que han sido explotados por generaciones’’
Cesar Chávez, Cofundador, Campesinos Unidos (UFW)

El 75 por ciento de los trabajadores agrícolas en los Estados Unidos nació en México.

Según una encuesta elaborada en el 2005, se calcula que el 53% de los trabajadores agrícolas en los Estados Unidos son indocumentados (sin autorización legal) el 25% son ciudadanos estadounidenses y el 21% son residentes permanentes autorizados.

Muchos trabajadores agrícolas inmigrantes dejan sus países natales para tratar de mejorar las condiciones de vida de sus familias. La inmigración a los Estados Unidos ha aumentado considerablemente desde que se firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC) en 1994, un acuerdo que ha causado que dos millones de agricultores mexicanos se queden sin trabajo.

Excepciones en la Agricultura

Los trabajadores fueron excluidos de casi todas las leyes laborales federales más importantes que fueron aprobadas en la década de los 1930. Algunas de las leyes han sido enmendadas para incluir a trabajadores en granjas grandes, pero los trabajadores no cuentan con la protección de las siguientes leyes:

Sindicalización: Los trabajadores agrícolas fueron excluidos de la Ley Nacional de Relaciones Laborales (National Labor Relations Act) de 1935, la cual protege a trabajadores que actúan conjuntamente para formar sindicatos.

Salario Mínimo: La Ley de Normas Justas de Trabajo (Fair Labor Standards Act—FLSA) de 1938 primero excluyó a todos los trabajadores agrícolas y fue enmendada en 1978 para requerir que sólo los trabajadores en granjas grandes recibieran el salario mínimo.

Pago por Trabajar Horas Extras: La ley FLSA nunca ha sido enmendada para requerir que los trabajadores agrícolas reciban pago por trabajar horas extras y sólo algunos estados han aprobado leyes para requerirlo.

Leyes de Trabajo de Menores: Según la ley FLSA, los niños pueden trabajar en la agricultura a partir de los 12 años de edad a diferencia de la edad mínima de 16 años para otros tipos de trabajo.

Perfil Económico

Salario bajo: El salario promedio de los trabajadores agrícolas es de $11,000; para una familia es aproximadamente de $16,000. Por consiguiente, este es el segundo tipo de trabajo peor remunerado en el país (después del servicio doméstico).

Pago por trabajo a destajo: A los trabajadores agrícolas frecuentemente se les paga por cada cubeta que cosechan. En algunos estados sólo ganan aproximadamente 40 centavos por cada cubeta de tomates o camotes. Con ese pago, los trabajadores deben cosechar dos toneladas de productos alimenticios (125 cubetas) para ganar $50.

Pocas prestaciones: A pesar de vivir en la más extrema pobreza, la mayoría de los trabajadores agrícolas no califican para los programas de asistencia social. Menos del uno por ciento de todos los trabajadores agrícolas recibe asistencia social, sólo el dos por ciento recibe prestaciones del seguro social y menos del 15% recibe Medicaid.

Perfil de Educación

Falta de formación: El medio grado escolar completado por los trabajadores agrícolas es el sexto grado. El 13% de los trabajadores agrícolas ha completado menos de tres años de estudios y el trece por ciento ha terminado la escuela preparatoria (high school).

Niños en los campos: Para cuando un hijo de trabajadores agrícolas migrantes cumpla los 12 años de edad, es posible que trabaje en los campos de 16 a 18 horas a la semana, dejando poco tiempo para sus estudios.

Educación inestable: En promedio, los hijos de los trabajadores agrícolas migrantes podrían asistir a tres diferentes escuelas en un año. A muchos de estos niños les toma aproximadamente tres años para avanzar al siguiente grado.

Alta tasa de abandono escolar: Un estudio realizado en 1994 demostró que el 60 por ciento de los trabajadores agrícolas migrantes en los Estados Unidos deja sus estudios (esto ha bajado del 90 por ciento en la década de los setenta).

Perfil de Salud

Trabajo Peligroso: La agricultura sistemáticamente ha sido clasificada como una de las tres ocupaciones más peligrosas en los Estados Unidos.

Riesgos por los pesticidas: Los trabajadores agrícolas tienen unas de las tasas más altas de accidentes causados por sustancias químicas tóxicas y enfermedades de la piel en comparación con otros trabajadores en el país, así como un alto índice de heridas a los ojos.

Problemas de salud: Los trabajadores agrícolas tienen una mayor incidencia en comparación con otros grupos de trabajadores de insolación, dermatitis, infecciones de las vías urinarias, infecciones parasitarias y tuberculosis.

Problemas de salud entre los niños: Los niños de los trabajadores agrícolas migrantes tienen un mayor índice de exposición a pesticidas, desnutrición y problemas dentales que el resto de la población. Los hijos de los trabajadores agrícolas migrantes también tienen una menor probabilidad de haber recibido todas las vacunas necesarias que otros niños.

Consecuencias de las condiciones de vivienda: Las condiciones de vivienda inadecuadas llevan al número cada vez mayor de intoxicación por plomo, enfermedades de las vías respiratorias, infecciones del oído y diarrea.

Falta de seguro médico: Sólo el diez por ciento de los trabajadores agrícolas indicó que su empleador ofrece seguro médico.

Acceso limitado a la atención de salud: Las barreras que impiden que los trabajadores reciban servicios médicos incluyen la falta de transporte, clínicas con horas de atención al público limitadas, el costo de la atención médica, falta de servicios de intérpretes y frecuentes cambios en su vivienda para buscar trabajo en la agricultura. Los trabajadores agrícolas no reciben permiso por enfermedad y pueden ser despedidos si faltan al trabajo